Una historia de Vanita

Esta es la historia oficial de Vanita, mi país. Es obligación de todo vanitense transmitirla por cualquier medio a su alcance. Y éste es el mío.

Vanita 
Se encontraba descalzo bajando por la acera, recién acababa de entrar a aquella gran ciudad, Vanita. Una megalópolis que a pesar de su reciente creación había tenido un alarmante crecimiento poblacional. Los grandes centros de entretenimiento, las glamorosas boutiques, los “supermarkets” abiertos las veinticuatro horas continúas y sobre todo la promesa de una ciudad estética sobre todas las cosas, habían atraído a una gran cantidad de personas a una ciudad experimental, a Vanita. Los edificios, las calles, los comerciales de las calles todo estaba diseñado estéticamente para complacer el gusto de belleza del entonces pequeño grupo recién instalado en la pequeña ciudad. Conforme esta se embellecía atraía a más personas que pretendían instalarse en la ciudad, personas cada vez más diferentes, con rasgos diferentes, culturas diferentes e ideas cada vez más diferentes de belleza.

En poco tiempo Vanita  se hizo una ciudad plural con diferentes propuestas de belleza, pero conforme transcurrían los días estas ideas de belleza parecían más incongruentes entre sí, no muchos pensaban que la “habilidad” de los “jóvenes pintores murales” era acorde a la belleza de los muros del Palacio de la Estética  (situada en el centro de la ciudad). Pero nada podía hacerse…
Cierto día en la televisión, periódicos, radio  y otra cantidad de medios comenzó a transmitirse:

 
 
”Por el regreso de la divinidad a nuestra urbe. Convocatoria al primer concurso de
remagnificencia de Vanita”
 

Las propuestas cientos de artistas llegaron por miles al palacio de gobierno de Vanita (Situado en el palacio de la Estética). Después de días de reflexión se escogió  la más adecuada para dar un final estético a la ya densamente poblada, heterogénea y cada vez menos hermosa Vanita…

El primer paso consistió en una campaña masiva que invitaba a los miembros de clases sociales más bajas a ir al Palacio de la Estética donde el gobierno les haría entrega de una casa ergono-estéticamente diseñada.
Una a una todas las familias pobres de Vanita se dieron cita en el palacio de la Estética.Pocos días después el número de habitantes de Vanita había disminuido considerablemente, ya no había mendigos en las calles ni casas improvisadas de cartón, el común de la gente tenía ya un talante más europeo y vestía acorde con tal.
Era invierno y él se encontraba descalzo bajando por la acera, recién acababa de entrar a la otra vez magnificente Vanita. Sentía que era visto de manera extraña, cosa natural tomando en cuenta el contraste de su vagabunda belleza con el esplendor contemporáneo de Vanita, aunque esa mirada extraña de la que era objeto tenía un avieso toque, resultado de una mezcla entre un curioso desprecio y un perverso deseo.
Era muy incómodo para un vagabundo continuar en esa ciudad, asÍ que apresuró el paso para salir de ella. Cuando estaba más cerca de la frontera fue acorralado por una decena de policías quienes se abalanzaron sobre él y lo llevaron vivo al estudio del nuevo artista conceptual, ganador del concurso de Vanita.
Por orden de éste el vagabundo fue muerto a golpes.
Su cuerpo era la pieza que faltaba en la nueva escultura del artista “Tributo a los pordioseros de Vanita” y que era complemento de la exposición: “Cadáveres exquisitos” compuesta por los restos de la clase baja de Vanita.
Por que finalmente la muerte es, en Vanita, también una expresión de belleza.

Kunstmovulght Esmava

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