Retratando ciclos

Es en el sur de un estado donde comienzan los días de asalariada, en los que muchos participamos.

Tras bajar del autobús de la empresa; quedan de cinco a diez minutos para arrojar la individualidad al locker e ingresar a la fábrica en uniforme casi igual para todos a excepción del color de la obligatoria gorra que enfatiza la diferencia de nuestros salarios y jerarquías.

Aquéllos que llevan la gorra color sepia son la clave; quienes hacen el trabajo pesado a cambio de muy, muy poco. El embeleso de los gigantes. Son los de gorra sepia quienes, por medio de la maquinaria, dan vida a la fábrica y aún así son tan anónimos, reemplazables y desdeñables como todas las otras gorras, sin excepción.

Las gorras sepia alimentan la máquina de bruñido con piezas que conformarán los adentros del gigante. Piezas cuya existencia permanecerá secreta mientras se comporten como se les ha diseñado. Secretas y bien portadas, como los trabajadores de las gorras sepia quienes además, deben limpiar las excreciones que la máquina emite en el proceso.

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La máquina de este relato en cuestión. Adentro tiene piezas de acero a las que perfecciona en tamaño por medio de desgastarlas.

 

Scrap humedo

Resultado involuntario del desgastar la pieza, son estas excreciones = Scrap húmedo = Polvo de acero combinado con el aceite de lubricación de la maquinaria =Lodo que ya no puede ser reutilizado ni vendido = Basura a tirar.

Para el usuario / dueño del producto final, este scrap húmedo es quizá, aún más silente y anónimo que la existencia de la pieza o los trabajadores en gorra sepia.

 

El scrap húmedo tiene un olor odiosamente penetrante. Aún con cubrebocas, me produce comezón, ronchas, y dolor de cabeza. Pero sobre papel bristol resulta en tonos grisáceos de payne, azul acero y marrón. Es básicamente una pasta que diluida en aceite tiene matices marrones. Para lograr los semitonos en payne debe usarse como medio el agua. Para los tonos azul acero, colocar primero una capa de blanco de titanio.

El scrap húmedo se aplica muy bien con pinceles de cerda.

Scrap húmedo de la máquina en frasco de Gerber. (Sí pedí permiso para tomarlo)

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Dícese del café y un papá

Son las cuatro y media de la mañana cuando el despertador inicia su rutina. Tiene que salir en dos horas, pero quiere arreglarse sin prisas y sobre todo, preparar un café que pueda disfrutar tranquilamente sorbo a sorbo hasta el fin, antes de su diario recorrido.

A 420 kilómetros de ahí, su hija emula con exactitud inconsciente los mismos despertares.

Lección paterna 1: El café es un asunto del cuerpo en calma.

Instantáneo o en prensa, estimula a crear y respetar el tiempo propio; a alargar el tiempo que se dedica a sentir la existencia del cuerpo.

Lección paterna 2: Método de preparación

  1. cuchara pequeña de plata /siempre la misma cuchara.
  2. agua no menor a 99ºC

 

Café para alargar el tiempo con el cuerpo.

Café para alargar el tiempo en que la nariz, los ojos y toda la cara de papá aún existen.

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Lavando los pinceles

Cuando comenzaba a pintar, me dí cuenta que los colores que aplicaba en la pintura se veían “sucios”, es difícil de explicar, es como si un amarillo tuviera indeseadas e imparciales capas de un grisáceo que no le correspondía. Después de algún tiempo me dí cuenta de que ése era un efecto debido a la incorrecta limpieza de los pinceles.

Si se pinta con un mismo pincel, y se limpia cada vez que se cambia de color con una tela o un papel, parte del pigmento se queda en las cerdas, y se va mezclando con el nuevo color interfiriendo en su tonalidad.

Por lo tanto, mi maestro me dio dos soluciones: 1) Lavar con rigor cada pincel antes de usarlo para el siguiente color. 2) Tener un pincel para cada color.

Debido a que limpiar cada pincel de forma rigurosa es más o menos cansado,  he decidido tener muchos pinceles disponibles para cada color. Sin embargo la limpieza rigurosa tiene que hacerse en algún momento, sobretodo si la técnica con la que se limpia es acrílico.

Esta es la manera con la que lavo mis pinceles

      • Se le quita con un kleenex o un trapo el exceso de pintura
      • Se pone a remojar en agua o en esencia de trementina, por poco tiempo. Agua para temple, acuarela, vinílica y acrílico, esencia de trementina para óleo y encaustica. La esencia de trementina puede reemplearse muchas veces, así que muy poquito de trementina, dura mucho.
      • Se le quita con un pedazo de tela el exceso de agua o de trementina
      • Se frota el pincel en un jabón y después en la palma de la mano, con movimientos circulares, hasta que aparezca espuma. Este paso se repite muchas veces hasta que la espuma sea incolora.Personalmente uso el Jabón Zote, de esos que cortan la grasa, pero sé que hay jabones especializados para los pinceles, no muy baratos por cierto.
      • Después se le quita el exceso de jabón con agua, y con los dedos se le da forma otra vez a las puntas.

Listo!

De hecho, acabo de encontrar un video de Paul Cumes, quien tiene un método muy parecido al mío para limpiar sus pinceles. (pero yo no uso guantes, quizá por eso la piel de mis manos haempezado a cuartearse)

Extra-Tips:

  • Para el acrílico, el alcohol ayuda a limpiar mejor los pinceles.
  • Antes de estrenar un pincel, los remojo en vinagre caliente con agua, eso ayuda a que el pigmento no se le pegue tanto a las cerdas
  • Si se usó acrílico, vinílica o pegamento con un pincel, y no se pudo limpiar,  pues este queda todo duro. La solución es meterlo por un rato en agua con vinagre caliente. Eso me ha salvado muchos pinceles.
  • Si el pincel se enchuecó, se puede humedecer y envolverlo con papel higiénico. Cuando el papel se seca las cerdas adquieren la forma que el papel les dio.

Deseo 17: Moleta de Vidrio

Me gusta la tradición, mantenerla vigente y jugando con lo contemporáneo.

Ciertos enfoques de Arte aseguran que pintar, dibujar, grabar  es ya obsoleto y que actualemente, el arte se trata de otra cosa.

Si bien, gusto muchísimo del arte último del siglo XX y XXI,  gusto también de la tradición en la que los óleos, los pinceles, las espátulas, y las paletas son los principales medios.

Es más.. gusto mucho de la tradición en la que los mejores óleos son los hechos a mano. Aplico esta idea al acrílico, encausto, temple, pasteles, etc.

Por eso este es mi deseo ahora: Una Moleta de Vidrio.

Mayer en “Materiales y Técnicas de Arte” dice que lo mejor para mezclar el pigmento con el medio (aceite de linaza y barniz de cera en caso del óleo) es una moleta de vidrio porque facilita el proceso de  molienda en forma de ocho que con espátula es muy difícil.

Y sí que lo es, a mí me cuesta mucho trabajo moler perfectamente mis pigmentos con la espátula 😦

Por éso necesito la moleta.

Pero parece ser difícil de encontrar. Al menos en internet no hay nada.

En próximos días voy a buscarla en las droguerías, donde me dijeron que la encuentro. Espero tener suerte